Beechfield House tiene cierta magia, esa que te invade silenciosamente. Quizás sea el camino arbolado, el suave crujido de la grava bajo los neumáticos o la forma en que esta hermosa casa victoriana parece elevarse suavemente en la campiña de Wiltshire, rodeada de amplios prados y bosques centenarios. Justo a las afueras de Melksham, Beechfield es el tipo de lugar que no llama la atención; simplemente ofrece una muy buena razón para detenerse.
Al entrar, se respira un ambiente cálido y relajado. Los suelos de madera pulida crujen al pisar, las antigüedades se combinan con delicados toques contemporáneos, y se percibe que todo ha sido elegido con esmero. Cada una de las 24 habitaciones lleva el nombre de un árbol del jardín; algunas tienen camas con dosel, otras con asientos junto a la ventana que invitan a acurrucarse y contemplar el mundo pasar. Sábanas de algodón egipcio, bañeras profundas y bandejas de té de calidad añaden una capa de confort hogareño irresistible.
Más allá de la casa, hay un jardín amurallado que esconde una piscina exterior climatizada: ese rincón secreto que te hace sentir como si fuera solo tuyo. El restaurante está igual de cuidado, con ingredientes locales y sabores de temporada, servidos en varios comedores íntimos o en la terraza en verano.
Beechfield es un lugar tranquilo y lujoso, profundamente relajante y genuinamente acogedor (perros incluidos).